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Las recientes olas de frío, humedad y viento registradas en Canarias han reabierto un debate histórico: la necesidad de climatizar adecuadamente las viviendas del Archipiélago. Así lo ha señalado Pedro Armas, profesional de instalaciones caloríficas y presidente de Apigaste, en una entrevista emitida por RTVE Canarias.
Durante su intervención, Armas fue claro: “Ha llegado el momento de climatizar las viviendas en Canarias y, además, vamos tarde”. Según explicó, la falta de tradición en este ámbito —marcada durante décadas por la autoconstrucción y la percepción de un clima siempre benigno— ha dejado muchas viviendas poco preparadas para garantizar el confort térmico en invierno y verano.
Armas recordó que en las nuevas edificaciones la climatización ya no es una opción, sino una obligación marcada por el Código Técnico de la Edificación, en vigor desde 2006. Esta normativa exige no solo confort térmico, sino también criterios estrictos de eficiencia energética, priorizando soluciones pasivas como el aislamiento, la orientación del edificio y la calidad de los cerramientos.
“Primero hay que reducir la necesidad de consumir energía y solo después recurrir a sistemas activos, que deben ser eficientes y bien dimensionados”, explicó.
El experto repasó los principales sistemas de calefacción disponibles actualmente, desde aerotermia —altamente eficiente pero con mayor coste inicial— hasta bombas de calor y sistemas tradicionales con radiadores. En todos los casos insistió en que no existe una solución universal, ya que cada vivienda requiere un estudio específico.
Asimismo, alertó sobre el uso intensivo de radiadores eléctricos portátiles, muy comunes en estas fechas: “Son soluciones puntuales, no eficientes, y pueden disparar la factura eléctrica”. Armas también subrayó la importancia de evitar temperaturas extremas en el interior de las viviendas para no incrementar innecesariamente el consumo energético.
Aunque no existen subvenciones directas clásicas, Armas destacó la vigencia de los certificados de ahorro energético, un sistema que permite obtener una compensación económica al sustituir instalaciones antiguas por otras más eficientes, siempre que se demuestre el ahorro energético generado.
El mensaje final fue claro: Canarias debe avanzar hacia viviendas más confortables, seguras y sostenibles. “Climatizar bien no significa gastar más, sino gastar mejor”, concluyó Armas.